Mientras en Italia, el primer mandatario Berlusconi es la comidilla de los principales tabloides, noticieros televisivos, programas de radio y redes sociales por sus supuestas relaciones íntimas con prostitutas y menores de edad, en México, Felipe Calderón arma un escándalo por mandar correr a la periodista Carmen Aristegui, que simplemente cubrió la noticia que protagonizo el PT con una manta en el Congreso de la Unión, en donde se tachaba de borracho al alto funcionario.
Pero… ¿Cuál es la diferencia entre Italia y México? La respuesta es simple: ellos viven en el primer mundo y nosotros seguimos pensado como países subdesarrollados. Italia hace muchos años que supero la censura y la coartación de la libertad de expresión por parte del gobierno, cosa que en México no termina por suceder del todo.
Hay dos grandes mediadores y moderadores de la información que se publica en los medios de comunicación:
Los primeros, son los patrocinadores o anunciantes que usan los espacios para publicidad y que determinan por el poder económico, que es lo que se puede ver, escuchar o leer en cierto espacio.
Los que viven y ganan de las comunicaciones ven esto como un negocio, en donde el cliente termina decidiendo lo que se publica o no, funcionando como un potencial censurador de información.
Hay que tener claros que estos clientes van desde el jabón Ariel, hasta los spots del gobierno del Estado de México, que pagan muchísimo dinero a los medios que lo promocionan. Seguramente, el veto de un patrocinador de esta magnitud en la vida económica de una empresa debe ser desastroso.
Los segundos, son el gobierno en todas sus jerarquías y matices, que van desde el municipal o estatal que censuran a los periódicos o televisoras locales, hasta el federal, que con armas legales de todo tipo puede manipular y someter a cualquier medio que se ponga literalmente al brinco.
El gobierno no ataca con retirar sus spots de publicidad de los medios como convencionalmente lo harían los patrocinadores. El gobierno ataca directamente con retirarte una concesión, no concederte un permiso, aplicarte la ley como va y sin compasión.
Tomando en cuenta que a diferencia del internet; la televisión y la radio terrestre dependen directamente de una serie de aprobaciones que da estrictamente el gobierno federal, es cuando cualquier medio se vuelve vulnerable ante dichas facultades.
El caso de MVS, es claro, y la misma Carmen Aristegui lo comento en la conferencia de prensa que dio. O es la cabeza de Carmen Aristegui o es la concesión de 2.5 gigahertz que la familia Vargas, dueña de MVS, está buscando para dar más servicios de telecomunicación. Esta es la verdadera fuerza del gobierno dentro de los medios.
La pregunta sigue abierta y no es la primera vez que se rumora sobre el alcoholismo del presidente como la misma periodista lo dijo.
¿Felipe Calderón tiene problemas con el alcohol?. Que le hable a Berlusconi para que lo oriente de como manejar medios.
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