La vida institucional para la Iglesia Católica no ha sido nada fácil durante los últimos años. Sus múltiples escándalos de magnitudes inesperadas que han abarcado principalmente casos de pederastia por parte de sus sacerdotes, sus incesantes ataques hacia homosexuales y uso del condón en los momentos más álgidos de contagios de VIH a nivel mundial, además de la supuesta recepción de narco limosnas (por citar ejemplos), han debilitado la fuerte imagen de una religión que ha sido piedra angular para el desarrollo emocional y social de toda una nación.
El “polémico” censo publicado por INEGI revela el comportamiento religioso de los mexicanos en los últimos años y muestra claramente una tendencia negativa en el número de feligreses que profesan dicha religión.
Pero ¿Por qué polémico? Hay que recordar que el año pasado, cuando apenas se iba a aplicar el cuestionario para medir la religiosidad de los mexicanos, la Iglesia Católica pego literalmente el grito en el cielo, porque argumentaba que dichas preguntas eran confusas por estar mal elaboradas, lo que perjudicaría directamente a la institución con números negativos. El problema entre INEGI y la Iglesia fue tan grave, que la arquidiócesis de México declaró que “les faltaba profesionalismo” y que querían “amañar los números con fines perversos”, además de amenazar con boicotear la encuesta de INEGI si el cuestionario no era modificado como ellos querían.
Según un sociólogo de la UNAM con datos de la última encuesta, la Iglesia Católica ha perdido alrededor de 1000 simpatizantes por día durante la última década. En sesenta años, el número de feligreses de la iglesia de Juan Pablo II ha ido en descenso, pasando del 98.21% de mexicanos que profesaban esta religión en 1950 al 83.9% en este momento. Esto ha convertido al país en una nación con “pluralidad religiosa”.
Pero esto, explica el sociólogo de la UNAM, no es exclusivo de México, ya que en países de centro y Sudamérica ha habido una conducta similar en la población que ha dejado de comulgar en la religión católica para mudarse a alguna otra que cumpla con sus expectativas de vida.
Los resultados de estas estadísticas seguramente no fueron tomados con mucha alegría por la Iglesia Católica mexicana, ya que nuestro país representa una de las fuentes de catolicismo más grande del mundo, además de ser una de las principales regiones con mayor recaudación de limosnas. Posiblemente el escándalo que hicieron el Mayo del 2010 con INEGI era porque ya veían venir estos números.
Quizás la frase “México siempre fiel” de Juan Pablo II al final no era tan cierta.
Entonces, ¿en que está fallando la Iglesia Católica?
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