No cabe la minina duda de que el diario local El Sudcaliforniano es el más vendido, con más influencia y más arraigo en toda la población de Baja California Sur, por la tradición de sus lectores y el buen dinero que le inyecta el gobierno con infinidad de publicidad que lo hacen muy atractivo.
Pero el hecho de que algo sea popular y conocido no quiere decir que esto sea de calidad y este bien hecho, para ejemplo tenemos a La Academia de Tv Azteca o el ahora extinto Muévete, que eran una porquería en la televisión mexicana, pero aun así solían ser muy populares entre las chenchas diría María Félix y la descerebrada gente, con altísimos puntos de audiencia.
En Baja California Sur, hay tres tipos de personas que compran este diario, los desempleados (que hay miles), los narcisistas políticos para ver qué bueno o malo dicen de ellos los otros políticos (que hay cientos) y los chismosos que quieren leer la nota roja en la sección policiaca en busca de sus chafisimas y desconcertadores reportajes.
Solo basta con entrar a la glamurosa sección Policiaca de este diario mal hecho para darse cuenta de lo ridículo de sus publicaciones. Los protagonistas siempre son los delincuentes callejeros que se roban un kilo de tortillas en Soriana, un litro de tequila en Aramburo o unas fajitas de pollo en Ley.
Esta vez le toco ser víctima del “intrépido” flashazo del sudcaliforniano a dos ladrones
El primero robo una botella de Vodka a una tienda Ley:
Ley: la empresa que trata como gatos y perros a sus empleados, tiene sus pisos sucios y el área de frutas y verduras parece chiquero.
El segundo afortunado fue un hombre que robo un pico a la empresa Fincamex:
Fincamex: empresa que tiene cientos de quejas por la calidad de sus casas y la falta de cumplimiento de contratos de compraventa con sus clientes, para muestra esta nota publicada en el Peninsular titulada Protestan contra FIncamex.
Aquí no hay justificación para el que se roba una botella de vodka o un pico, pero tampoco para los que tratan a mal a sus empleados y menos para los que no han cumplido en su momento con contratos de sus clientes.
La diferencia entre los ladrones de piso, por así llamarlos, es que ellos si aparecen en el sudcaliforniano hasta con el ADN publicado y los “otros” simplemente no aparecen… ¿Por qué? tienen amigos y lo suficiente con qué pagar el silencio de muchos.
Hay tantos ladrones repugnantes como empresarios y políticos que andan en la calle sueltos e invadiendo tierras que no les pertenecen, y así, andan felices con puestazos, carrazos, y sueldazos. ¿Cómo lo ven?
¿Qué bonito verdad? Por eso yo siempre leo el sudcaliforniano, para tener algo de que reírme, es muy ameno.










