Gary Gaines, uno de los inculpados en el asesinato del joven Jonathan Hernández Ascencio, que estremeció a todo Baja California Sur, ha sido arrestado por autoridades del estado de Utah en Salt Lake City, Estados Unidos
Una vez más se comprueba la eficiencia de la policía estadounidense encarcelando a este presunto asesino en una prisión local de ese estado norteamericano, dejando claro también la poca capacidad de la policía mexicana que lo dejo ir como si se tratase de un simple roba carteras.
Al parecer, el caso de corrupción y tráfico de influencias más famoso de la entidad peninsular, está a punto de empezar a dar más de que hablar todavía, ya que esta noticia ha acaparado los titulares de todos los medios en el estado a excepción del Sudcaliforniano.
Poco a poco se va a ir destapando la cloaca que se encuentra llena de cucarachas con cuello blanco para tratar solucionar el controversial asesinato.
Muchos funcionaros gubernamentales seguramente estaban rogando por dentro que no capturaran a este joven, que según comentarios de gente allegada a él, era una fichita en la vida social de La Paz.
Rumores hay muchos, desde los que hablan que Gary Gains no es el asesino, hasta los que aseguran que los padres del joven muerto se han vendido a las autoridades a cambio de tapar un escándalo mayor.
Solo resta ahora esperar que este joven mexico-americano sea extraditado a Baja California Sur para ver como evoluciona el caso con las autoridades mexicanas.
El sexenio de Agundez está a punto de terminar en unos cuantos meses, y seguramente esta extradición no será cuestión de días, ni de meses, puede ser que hasta de años, lo que ayudaría a esta administración a ver desde otra trinchera como se resuelve el caso.
Así que, posiblemente veremos como en un en unos años se lanzan acusaciones contra el futuro ex gobernador y futuro ex gabinete por sus manejos. Pero ya nadie hará nada.








